viernes, 28 de marzo de 2008

Conspiracy

Trolas. Sólo nos cuentan trolas. Un amigo yanqui me dice que eso es fruto de la doble moral puritana. El tema de Irak ha sido y es escandaloso. Mucho más escandaloso de lo que se piensa de entrada. Pero, haciendo apenas un poco de memoria, vemos que es un modus operandi habitual en política. ¿Por qué no salimos a la calle gritando, reclamando que nos digan la verdad? No. Nos quedamos en casa y nos dedicamos a cábalas paranoicas.


1--- No me creo la versión oficial acerca del suceso de las Torres Gemelas. No hace falta ser muy listo para apreciar que las piezas no encajan. A poco que se escarba salen un montón de datos extraños a la luz, como el tercer edificio del WTC “derribado” por la cara, sin avión, que era la sede de la CIA en Nueva York. Me inclino a pensar, paranoico de mí, que el atentado fue orquestado desde la cúpula del poder económico estadounidense, o acaso ni siquiera estadounidense, sino internacional. Porque tal estamento EXISTE y está compuesto por personas como tú y como yo. Pero con mucho más dinero. Sé que no es una paranoia original, pero bueno.
2---La guerra es un negocio suculento. Eso lo sabemos bien. Tras la desaparición de la URSS, USA se quedó sin “el enemigo”. Y un país sin enemigo se estanca, se apachorra, se desactiva y se llena de enemigos internos, afloran los conflictos sociales y la gente empieza a fijarse en los manejos del poder como responsables de todo lo que no funciona. La guerra es un elemento constituyente de la idea de patria y proporciona una gran cohesión social: en tiempos de guerra, el que no está conmigo, está con el enemigo.
3--- El “enemigo” es una construcción artificial que hace el poder para llevar a cabo sus maniobras bélicas. ¿Qué es Al-Qaeda? ¿Quién es Bin Laden? Parece más bien un fetiche orwelliano para soliviantar a los simples. Evidentemente, existe el fundamentalismo islámico, pero ¿es realmente lo que nos cuentan? ¿Es el fundamentalismo islámico el enemigo del que hablan desde USA? El moro Bin fue siempre una criatura de la CIA. Están demostrados los vínculos de la familia Bin Laden con los Bush. Todo esto es muy raro. Me siento paranoico perdido, o será que tengo gases.
4--- La información circula en niveles independientes a simple vista: la política por un lado, la economía y los índices bursátiles por otro, después los deportes, al fondo a la derecha la “cultura”, etc. El señor presidente de USA, a quien todos los progres de bien odian como si fuera el culpable de tantas muertes, habla del bien y del mal, de la libertad, de la democracia, de los valores individuales. Mientras tanto, su familia y sus amigos hacen negocios con la aristocracia saudí, con la monarquía jordana, con los empresarios judíos. Todo esto está perfectamente documentado y es accesible al público que quiera informarse. Pero la sensación de estar tramando elucubraciones paranoicas prosigue. El problema con la información es que sobreabunda. En algún lugar está la verdad, pero ¿cómo reconocerla en medio de tanto barullo?
5--- En un orden capitalista, la economía lo es todo. Detrás de cualquier conflicto se encuentra la lucha por los recursos y por el control de la distribución. ¿Por qué votaron a favor de la invasión de Irak tanto republicanos como demócratas (incluido el flamante Obama)? Las razones aducidas eran “estratégicas” y “de seguridad nacional”. Irak es un negocio monumental para petroleros, constructores, empresarios armamentísticos, empresas de telefonía y su puta madre. Sobre todo para su puta madre. Así hay que entender por qué el pequeño Ansar se apuntó al carro: porque quería un trozo del pastel para que España volviera a ser grande. Quién sabe qué tipo de contratos se negociaban en el rancho de Texas, con las patas encima de la mesa, quiénes serían los “campeones nacionales” españoles que irían a Irak a sacar tajada en nombre del Bien.
6--- Por algún lado chirría toda esta argumentación. Las cosas no son simples. Si fueran así de simples esto no serían conjeturas paranoicas, sino que sería la verdad, y a tanto no llego.


Lo “políticamente correcto” es la expresión sublimada de una realidad no digerible para los pánfilos. La política no es correcta de ninguna manera, así que todo este cuerpo de enunciados son simplemente falsos. La moral puritana no permite decir: “vamos a ir a Irak porque con Sadam no podemos hacer negocios, y lo que está en juego es demasiado importante. Además el tío es un borde, un chulo y un desagradecido que no se acuerda de todo lo que hicimos por él. Hay que matarlo y poner en su lugar a alguien con quien nos llevemos bien”. Por su parte, Francia y Alemania no pueden decir que se oponen a la guerra porque tengan sus propios intereses en Irak y sus propios contratos en marcha. Es preferible, para la Francia de Chirac (que inauguró su gobierno con la detonación de una bomba atómica en el Pacífico) y para la Alemania de la coalición "roji-verde" que propició los bombardeos sobre Belgrado, decir que por medios bélicos no se arregla nada y quedar como naciones pacifistas, pacíficas y apacibles. Ya sabemos que para el poder francés lo más pacífico que hay es Mururoa, en el Pacífico, y para los grandes industriales alemanes... bueno, me callo.
Lo voy a dejar ya porque me estoy pasando de paranoico. Además, no me gustaría que con estos escritos en mi contra me aplicaran la Ley Antiterrorista, que es lo que se lleva ahora, y acabar en Guantánamo por bocazas. Al fin y al cabo, todo esto no son más que fantasías.

Just gimme some truth.

sábado, 22 de marzo de 2008

HOC SIGNO VINCES

He pasado el Viernes Santo con Graham de la Cruz en la ciudad occitana de Albi, una de las cunas del catarismo, orando.

Me contaba De la Cruz que a los cátaros, considerados herejes por su denuncia del clero corrupto y por ciertas desviaciones teológicas, los masacraron durante la Cruzada Albigense en el siglo XIII, organizada por Roma y por el rey de Francia. "Un dieciséis de marzo -me contaba De la Cruz-montaron en una ciudad vecina una gigantesca pira y lanzaron al fuego a doscientas personas, mujeres y niños inclusive: métele con candela, papi, métele con candela".

Al finalizar la Cruzada, edificaron en Albi una catedral-fortaleza colosal, que hoy preside esta hermosa ciudad y que alberga un coro de estilo gótico flamígero al cual no entramos porque había que pagar dos euros, y eso sí que no. A orillas del río Tarn, mientras paseábamos digiriendo unas escasas almendras que habíamos tomado como almuerzo porque fuimos incapaces de guardar ayuno completo, tal como exigiría la festividad, De la Cruz se abismó en una de sus reflexiones en voz alta:

"La iglesia guarda un notable paralelismo con la democracia en el sentido de que la iglesia no es cristiana ni la democracia es democrática. La iglesia tiene una izquierda que quiere ser cristiana y en la democracia subsiste una izquierda que dice ser democrática. Ni la una ni la otra tienen significancia en el conjunto, puesto que el conjunto las niega, las aniquila o las excomulga continuamente. Tanto en la iglesia como en la democracia gobierna verdaderamente la derecha, que es la que tiene el dinero y mueve los hilos.

La derecha católica adora sobre todo el gran teatro de la liturgia, los baldaquinos, el pan de oro, la hostia puta. El cura ataviado de seda y pedrería que levanta la hostia al cielo y pronuncia unos resabios en latín. La señora condesa abre la boca y saca la lengua con un rictus que se quiere inmaculado pero que esconde mucho vicio; el cura le da una hostia. Los hombres de bien reciben la hostia con donosura y elegancia y ponen la otra mejilla por si cae otra hostia, que este cura es un espléndido que no veas, y piensan en la Cruz y en su dinerito en el banco suizo. La hostia le ha gustado: hará una donación de su dinerito a esta iglesia tan hermosa,para restaurar el baldaquino, que es una auténtica joya del plateresco.

La Cruz -siguió De la Cruz-, de la cruz me viene a la mente el sueño del Emperador Constantino de la cruz de la cruz, el sueño de la cruz: ante una batalla decisiva, Constantino tuvo un sueño en que una voz le mostraba una cruz y le decía: hoc signo vinces, con este signo vencerás. Y ahí empezó todo. Comenzó el feliz idilio entre el cristianismo y el poder que como sabemos, terminaría en boda".

Pensé entonces, cuando De la cruz hubo callado, en aquella reflexión de Pasolini, cito de memoria: una religión formal, en la medida en que rige unos códigos invariables y establece un sistema de valores que siempre excluye, no sólo no hace mejor el mundo, sino que lo hace peor.

Al cristiano viejo, al hombre de bien, le interesan sobre todo los crucifijos trufados de rubíes,zafiros, esmeraldas, esmeraldas y oro blanco para la señora marquesa, sí, señora maquesa, como guste, señora marquesa, señora marquesa, ¿quiere usted que le de una hostia, señora marquesa? La señora marquesa tiene un armario lleno de preciosos vestidos, una cosa divina, el otro día dio una entrevista para el Hola. Muchas mujeres quieren ser como la señora marquesa y besar los zafiros del crucifijo como ella los besa, española, es que besa de verdad. Van a misa, a recibir una buena hostia consagrada, y rezan a la Virgen Santísima y al Niño y al Cristo de Medinaceli, ellos y ellas, cristianos de bien, de buena fe, adoran la estatua del Cristo y de la Macarena, aaaaaá. La Virgen les gusta casi más que el Cristo, la Virgen, porque va enjoyada y el Cristo, bueno, será el Cristo, pero va que parece un gitano con ese tabarrabos nada más, ya le podrían poner algo, comprarle una ropita para que no pase frío en la procesión.

En un pueblo cerca de Madrid, un pueblo habitado por lo mejor de España, le han comprado al Cristo un traje de Armani. Va la imagen en su cruz, doliéndose, paseada por las calles de pueblo, vestida a la última empero, cada Semana Santa.

"Semán Santo -dijo De la Cruz- hace ya muchos años, una Semana Santa de mi adolescencia, me volví loco para siempre".

La derecha ha ganado siempre.

Perderemos todas las batallas, menos la última.

Son las dos menos cuarto de la mañana.

Sábado Santo.

Mañana es Domingo de Resurrección.

Pero mientras tanto...




sábado, 15 de marzo de 2008

Amargo cielo

Para qué.

¿Alguien me puede decir para qué? Sí, veo que alguien levanta la mano, sí, el joven de la americana con corbata, adelante:
Vamos a ver, ¿para qué, qué? ¿Acaso no estamos todos a gusto aquí reunidos? Hay que dejarse de fantasías y ponerse a trabajar. A trabajar, coño, a levantar el país. Cómo se nota que no tienen que madrugar como yo. No me creo nada de lo que dicen, malditos mediocres, que como no han llegado a nada en la vida porque no tienen talento y tampoco tienen cojones, no hacen más que protestar por cosas superfluas. Ahora, la despensa, llenita, ¿no? Mamaíta planchando la ropa, ¿verdad? Mucho rollo con los pobres negritos del Chad pero ustedes lo único que hacen es comprar libritos y fumar porritos y hacer acampadas en la playa. Son tan hedonistas como yo en mis ratos libres, lo que pasa es que yo no soy ningún frustrado hipócrita. Mucho rollo con Marx y su puta madre, pero ustedes no han visto una fábrica en la vida. Mi padre sí que vio fábricas cuando se fue a Alemania a currar para poder levantar un negocio con sus ahorros. Un hombre con visión y con cojones. Un español de los que ya no quedan. Ustedes, seudoprogres de tercera generación, ¿qué coño saben de la vida si lo único que han hecho ha sido tomar cañas y leer librillos? A ver si maduran de una vez, que el país se está quedando atrás, que estamos en la cola de todo, que el informe Pisa sobre la educación nos ha dejado por detrás de países subdesarrollados como Polonia o Checoslovaquia, que hasta hace dos días eran dictaduras. Que este país está desangrado por funcionarios que no hacen más que tocarse los huevos. Si mandara yo, lo primero que hacía era privatizarlo todo, sí, como lo oyen, frustrados de mierda: PRIVATIZARLO TODO TODO TODO, así íbamos a espabilar y a aprender a ponernos las pilas. A las seis de la mañana, todo el mundo en la calle cagando leches. Cada cual a tirar de su carro y santas pascuas aleluya, y los parásitos como ustedes, a fregar platos, que es para lo único que valen (y ni eso, seguro).
Bueno, bueno, eso se llama tener las ideas claras. ¿Alguien quiere añadir algo más? Sí, a ver, el señor de la barba negra, cuando quiera:
Un fantasma recorre el mundo...

lunes, 10 de marzo de 2008

El partido

Ganaron. Aquellos que van a traer la revolución. Aquellos que van a frenar a los vampiros. Aquellos que van a terminar con la explotación del hombre por el hombre. Son viejos conocidos. Les queremos mucho. Luchadores de siempre, fieles a su causa y al nombre de su partido, incorruptibles, honestos, la suya es una historia heroica de resistencia y estrategias de combate en pos de un mundo mejor en el que desaparezcan los privilegios de unos pocos en beneficio de la solidaridad entre todos. Una historia de hombres buenos, sin mancha.
Pero los buenos, los verdaderos buenos, también han crecido. En realidad todos los buenos han ganado y lo suyo es que todos los buenos se abracen fraternalemente y se dispongan a llegar a grandes acuerdos que beneficien al mundo entero. Todos votaron y todos botaron y agitaron las carnes en sus tablaos ante el clamor de la gente buena de esta tierra taurina, aparta de mí ese cáliz.
Fuera quedan los anacrónicos y los locoplayas, que languidecen, cada vez más pequeños, cada vez más invisibles, disueltos en un conglomerado en el que cada vez tienen menos espacio para proponer sus disparates.
Es una noche histórica. Una noche para brindar por la revolución con Moët-Chandon y embostarse a marisco. Es la gran fiesta de la democracia.
Pero aparta de mí ese cáliz.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Fidel

FIDEL 1
Que se muera ya y se vaya, ese viejo verdugo del canto personal, ese bandido de larga barba, ese tirano. Que la vida es una y es mía y es de cada cual, que debe disponer, que debe poder disponer para no ahogarse, para no pensar a la muerte que es poco lo que ha vivido, ajeno a la libertad, la total libertad que ese tirano asfixia con los pelos de su barba.
FIDEL 2
Bien dicen que allí se aprende y que todos comen y que no hay niños rondando los basurales. Pero qué pobres los pobres, que parcos los basurales donde apenas hay basura, allí no hay nada que encontrar. Qué escasas las palabras a la contra, qué pequeño el movimiento, qué pobres los pobres, qué viejos y son tan jóvenes. Es cierto que es buena la medicina, es cierto que las aulas bullen y mucho se aprende en ellas, pero qué escasa la libertad, qué cortas las palabras en contra, qué poca libertad. Y qué pobres.
FIDEL 3
Yo nunca estuve allí pero, resiste, repito, resiste contra viento y marea. Que aquí nos morimos todos, que aquí todos nos matamos y que los ricos nos comen como piojos nos beben el semen de los huevos y la sangre en la entrepierna. Que aquí elegimos a quienes ellos primero, los piojos, los ricos con su policía, para ellos trabajamos y por ellos nos desangramos, sanguijuelas. Por eso, comandante, resiste y nunca te quites la barba, que yo no sé lo que es aquello, pero no es esto. Aguanta.
FIDEL 4
Yo nada tuve. No tendré nada. Sólo mis brazos. Nunca tuve nada. Negro o blanco nada tuve negro o blanco soy la bala que tú disparas, fuego futuro nuestro, hermanos iguales, que trabajamos y bailamos en la playa. Nada espero más que el baile, pues nada nunca tuve nada. Soy tan pobre como siempre pero como pan de cada día y así mi mujer y mis hijos, ingenieros y poetas del Caribe. Negro soy tan pobre blanco chino de La Habana, que tengo mi oficio y mi digna casa, que si vinieran los gringos ya saltarían los nietos míos entre la basura, embriagados de pegamento como dicen que pasa afuera, en el mundo pobre de allá. Nosotros te sostenemos y pedimos por ti a la Caridad del Cobre, que te tenga fuerte con ella, que todo lo guarda, Fidel, contigo estamos, Fidel.

FIDEL 5 (Carlos Puebla)

Aquí pensaban seguir
jugando a la democracia
y el pueblo que en su desgracia
se acabara de morir
Y seguir de modo cruel
sin cuidarse ni la forma,
con el robo como norma,
y en eso llegó Fidel.
Y se acabó la diversión.
Llegó el comandante y mandó a parar.

El bruto

Uno de los más acuciantes problemas que enfrenta la izquierda política es la apropiación instrumental del bruto por parte de la derecha. El bruto es un elemento clave para hacerse con el poder, ya que aporta el componente de fe ciega que otorga fortaleza y contundencia a cualquier proyecto de dominio.

El bruto vota a la derecha por causas obscuras. Muchos analistas han observado que el bruto es de derechas porque la derecha, en sí, es la representación política de la fuerza bruta en democracia, y la mismísima fuerza bruta personificada en una dictadura. Pero no basta con señalar este inequívoco vínculo entre el bruto y la fuerza bruta que caracteriza a la derecha. En la derecha hay también sofisticación y retorcimiento, cosas que no casan bien con la sensibilidad del bruto, que gusta siempre de cosas simples. Otros han comentado que la simpleza del bruto proviene precisamente de una falta de sensibilidad general, y que esta falta de sensibilidad le hace inmune a toda sutileza, que le pasa desapercibida y por lo tanto no se siente molesto cuando no entiende algún refinamiento dialéctico de la derecha, como por ejemplo cuando usa descalificativos como “chisgarabís”. Todo eso en realidad aquí nos da igual, la cuestión es que el bruto no siempre es malo, sino que se vuelve malo en contacto con la derecha, que aviva sus bajos instintos. En cambio la izquierda lo confunde con teorías abstrusas que contradicen su experiencia de bruto y cuyos argumentos no consigue seguir. La derecha le dice las cosas claras. La derecha dice: “la culpa la tienen los inmigrantes”. Y eso para el bruto tiene sentido. La izquierda le dice: “tenemos que construir la igualdad”, y el bruto se siente perplejo. La izquierda continúa: “tenemos que hacernos con el control de los medios de producción”, y el bruto se entristece sin saber por qué. La izquierda, por último, comete el error fatal: “he traído apuntados unos pasajes de Marx…” y aquello sí que no, el bruto ya se aleja zumbando y no quiere saber nada. Cae entonces en brazos de la derecha, que le arrulla con cosas simples: “¡¡Con dos cojones, coño, arriba España!!” y el bruto, naturalmente, queda convencido.

Pero el asunto arrastra amargas meditaciones, porque la izquierda, de corazón, no quisiera renunciar a llevarse bien con el bruto. El problema del bruto es que, sin ser necesariamente malévolo (a pesar de que la variante del bruto malvado es una de las más terroríficas), tiende con más facilidad a la maldad que a la bondad, ya que ha aprendido a palos y no confía en la humanidad. Así que la izquierda se encuentra en una encrucijada, porque ha de renunciar al bruto, un elemento que abunda entre los asalariados (los más pesimistas hablan de un 54%) o ha de cohibirse y hacer propuestas más brutas, es decir, de derechas, renunciando entonces a su esencia y razón de ser.

jueves, 21 de febrero de 2008

Freedom to choose

¿Pero, a qué se refieren cuando hablan de "las libertades"? ¿Qué quieren decir cuando, abriendo mucho la boca y enseñando los colmillos amarillentos proclaman: "Freedom, aaaarrrrgh!!!"?

Esto me trae a la memoria el célebre tratado de Graham de la Cruz titulado "Infancia y bestialismo: una aproximación fenomenológica" publicado en los años setenta por Akal. Aun siendo enemigo acérrimo de citas y transcripciones, no puedo dejar de copiar un pasaje que siempre me ha parecido esclarecedor:

Hay una tendencia a idealizar la infancia que pasa por alto el hecho incontrovertible de que el niño no tiene conciencia del límite y, por consiguiente, tampoco tiene plena conciencia del Otro. Baste pensar en las veces en que todos y cada uno de nosotros hemos sido arrollados por marabuntas de niños enloquecidos que juegan sin pensar que hay más personas en el entorno. ¿Quién no ha recibido en alguna ocasión un fuerte balonazo en la cabeza mientras descansa en el banco de un parque, víctima de la pasión lúdica de los infantes alborotados? ¿Quién, de los que yacen en la arena blanca de la playa, no ha sido pisoteado por manadas de niños que corren y levantan polvo en suspensión que va a dar infaliblemente a los ojos? (...)
No hacemos aquí apología alguna de la represión. Sólo constatamos hechos. Del mismo modo, es seguro que si al niño se le ofrecen golosinas, el niño comerá golosinas hasta enfermar. "Niño: ¿quieres chocolate?" Y el niño comerá chocolate. "¿Quieres más chocolate, niño?" Y el niño comerá más chocolate. "Come un poco más de chocolate, está bueno ¿eh?" Y el niño se pondrá cerdo sin pensárselo dos veces. Y después, por supuesto, sufrirá los cólicos y las cagaleras, pero si otro día, un adulto le dice: "Tengo chocolate, chocolate blanco, muy rico, ¿quieres?", el niño volverá a atiborrarse. Como resultado tendremos a un infante obeso, víctima de sus instintos y de la natural tendencia al placer que caracteriza a todos los animales. Porque el chocolate, cuyo componente esencial no es, contrariamente a lo que se cree, el cacao, sino el azúcar, produce un intenso placer que se transmite al hipotálamo desde las papilas gustativas de manera inmediata y crea un poso de recuerdo que permanecerá para siempre. Así, ante las nuevas tentaciones de más chocolate, siempre primará el recuerdo del placer sobre el de la cagalera, puesto que es igualmente cierto que el humano tiende a olvidar las cosas desagradables.

Así, cuando nos hablan de la libertad, o también de la "libertaz", nos están hablando esencialmente de poder correr y pisotear a quien nos dé la gana, poder embostarnos de chocolate, pastillas de goma, nubes, caramelos, regaliz rojo relleno de sabo, donuts de cerdo y hamburguesas de vaca loca, todo ello sin pensar para nada en las consecuencias. Como los niños, estamos libres de culpa y seguimos nuestros instintos. Eso es para ellos la democracia: freedom to choose. Y mientras, ellos espolvorean con edulcorante publicitario toda suerte de mercancías que resultan una cuidada síntesis opiácea de azúcar y excremento, prometiéndonos la felicidad inmediata, la dicha instantánea y el placer a bajo precio. Todo bajo un manto maternal que garantiza nuestra total inocencia.