domingo 8 de noviembre de 2009

Van a por Nosotros

Por primera vez, gratis en la web, el libro clásico de Graham de la Cruz:

Van a por Nosotros (pdf)

jueves 8 de octubre de 2009

A(H1N1): puro bisne

viernes 2 de octubre de 2009

LA BELLEZA


sábado 27 de junio de 2009

Michael, rest in peace

1. El negro ha muerto. La noticia me golpeó desde lo profundo de la infancia, una noticia banal, un espejismo de los mass media al fin y al cabo, y a la vez la noticia de una pérdida verdadera, un golpe en el sentido neto de la palabra.
Detrás de su muerte, una muerte de leyenda, a la altura de su biografía, justo antes de su pretendida resurrección musical, se sucederán monzones de tinta impresa y palabras y más palabras amarillas. Morbo. El retrato de la estrella eclipsará la historia del hombre. Porque lo que conocemos de Michael es su retrato, incluidos los rasgos presuntamente más escandalosos. Este retrato puede ser visto como el negativo en blanco de la imagen, porque en la historia del hombre, el positivo en negro, nos damos cuenta de que el rey del pop fue poco más que un mono de feria en manos de distintos explotadores desde los cinco años. Cierto que el amo le otorgó una fortuna capaz de comprarlo todo. Recordamos a Michael en los más exclusivos comercios, mirando fascinado con aire de Luis II de Baviera, diciendo: "lo quiero todo, quiero uno de cada" y llevándose todos los artículos de la tienda a su Neverland, su Dreamland, suputamadre. Pero, antes de juzgar su comportamiento demencial, debemos pensar en el adiestramiento duro a que se le sometió. Porque, si Michael se forró con su música, más se forraron con él las distintas discográficas por las que pasó. De hecho, en tiempos recientes, había roto con Sony Music para intentar lanzar su propio sello, Michael Jackson Records, tras lo cual empezó una guerra de boicot contra él en USA. ¿Hasta qué punto Michael fue dueño de su imagen, cuando su vida consistió en ganarse permanentemente el aplauso para beneficio del amo? Debemos imaginar a una persona a la que se le dice desde la infancia: "haz esto, haz lo otro, vístete así, canta así, muévete así, los fans esperan esto de ti, no nos defraudes, etc, etc", mucha gente encima, detrás, debajo, gente por todas partes, padres, hermanos, promotores en litigio, agentes, ejecutivos, accionistas, mucho, mucho dinero en juego con cada movimiento de la superestrella. Esas transformaciones físicas, todas esas operaciones, esa lucha contra su imagen al modo de las adolescentes suicidas, en esto Michael fue todo un pionero. La fábula de Michael es, con todo, arquetípica: un niño negro de la clase obrera (su padre era operario de grúa) que, saltándose la infancia, llega a la cima y más alto aún, deformado por el ascenso y tullido desde la base, incapaz al final de representar su papel, acaba consumido por la fama y devorado por la presión pública. "Un juguete roto", decían hoy en las noticias. El negro ha muerto, y esto se acaba.
2. El negro ha muerto. Por lo demás, el mundo sigue su curso incierto. Baltasar, desde USA, condena los sucesos de Irán con la misma hipocresía que sus predecesores. Irán, el malo malísimo, cuyo gobierno debe sucumbir como sea porque su presidente es un farruco que no acata las órdenes de Washington. Una vieja historia. Mahmud no tiene razón, aunque haya ganado las elecciones. No tiene razón aunque la tenga, porque no la puede tener, siendo un moro tan malvado y diciendo las cosas que dice. Los chinos, por su parte, expandiéndose por todo el orbe, pronto serán la primera potencia, y entonces las cosas serán distintas a como son ahora. El valor simbólico del dólar está en declive. USA está en declive y el nuevo fichaje poco podrá hacer, poco puede hacer, para frenarlo. La crisis del cerdo, la crisis, el cerdo, la gripe en expansión, los laboratorios farmacéuticos de Suiza frotándose las manos, la crisis, las medidas anticrisis, el capitalismo reforzado con fondos públicos, los bancos que siguen sin soltar un duro, las granjas de cerdos hacinados, los antibióticos del cerdo, el otro día me puse malo con amigdalitis y me tomé unos antibióticos para cerdo de granja industrial. Estaban muy ricos. Me curaron de todos mis males. Sabían a bellota. El cerdo, en Italia, se usa para hacer salame. El salame de Milán es exquisito. Italia, la cuna del Dante, propone la creación de patrullas fascistas para perseguir a los inmigrantes. Milán, la cuna del salame exquisito, es la tierra de origen de ese nuevo duce, tan simpático y ocurrente, paradigma de lo peor del país. Eso pasa en Europa, donde la derecha ha barrido en las elecciones al Parlamento Europeo. La vieja Europa, cada vez más una caricatura de sí misma, cada vez más un parque temático, cada vez más cara y más homogénea, da igual, cada vez más, si es París o Berlín, si es Barcelona o Londres, Estocolmo o Roma, Amsterdam o Madrid, Praga o Bruselas, Viena o Copenhage: en todos lados las mismas cadenas multinacionales que ocupan los cascos históricos y los centros urbanos, las mismas muchedumbres enajenadas, los mismos turistas taking pictures and shopping shopping shopping. Europa fashion, Europa ficticia, Europa me la come con papas.
3. El negro ha muerto y yo estoy un poco cansado ya. El negro era blanco y el blanco era negro. Todos somos negros, menos los blancos que tienen los bolsillos llenos. Y a esos les queda poco. El verano ya llegó, ya llegó, ya llegó, y yo me marcho al Altiplano para no volver. No creo que Michael abusara sexualmente de ningún niño ni que quisiera cambiar el color de su piel. En general, cuando veo las entrevistas de Michael, me creo lo que dice, aunque sean las palabras de un enfermo. Todo lo contrario de cuando escucho hablar a los políticos. La gente habla de tal o cual político corrupto. La política es, por definición, corrupta. Un juego de favores entre amiguetes, un derroche de dinero público en cenas y convenciones. Bajo las actuales condiciones, sólo se puede llegar al poder político contando con el respaldo financiero del poder económico, que sufraga las campañas electorales y la publicidad de los candidatos. Las razones dan igual. Las leyes dan igual. La política, bajo las actuales condiciones, es una demencia. El político, cuando llega al poder, adquiere un nivel de vida similar al de un empresario. Cobra una buena pasta, miles de euros al mes, se sube al coche oficial y se olvida de todo lo que decía en campaña, que de todos modos era mentira. Se relaciona con los grandes empresarios, come delicatessen y se pone cerdo a costa del dinero de los impuestos. Se relaja, se broncea, afirma que vivimos en el mejor de los mundos posibles, un mundo que, para él, está bien hecho porque le ha llevado al poder. Pero sólo tiene el poder en la medida en que defienda los intereses del capital. Si amenaza los intereses del capital, no tardará en caerse del burro. Y el burro es, después del cerdo, mi animal favorito. Todo esto, en realidad, me la sopla.
El negro ha muerto y esto se ha terminado.
Salud y Revolución.

jueves 23 de abril de 2009

La crisis del cerdo

Era el 23 de abril. Bajando por el Paseo de Gracia podían verse los puestos de libreros y floristas en plena calle, pues aquí es tradición regalar un libro y una rosa. Hacía mucho calor y yo me bañaba en las multitudes locales y foráneas que miraban los expositores con avidez: aunque sólo fuera hoy, había que comprar un libro. Y una rosa roja. Muchísima gente. Y al llegar a las Ramblas, más gente aún. Frenesí. Y en medio de toda esa gente, otra gente, integrados en la multitud, apenas discernibles del resto, portaban banderas de CCOO y pancartas con consignas en contra de un ERE de la empresa Inoxcrom, ya sabemos, bolígrafos y plumas, no sé cuántos despedidos, marchaban en medio de los compralibros y los turistas, como si fueran miembros de una secta Hare Krisna pasando por un mercadillo cualquiera, regalando panecillos y bolitas de coco, nadie parecía percatarse de su presencia. El cielo brillaba intensamente azul y en el aire se respiraba la alegría suicida del consumismo. Caí al suelo como fulminado por el rayo de la perplejidad y me agité entre espasmos antes de perder el conocimiento.

Fue Graham de la Cruz quien me advirtió hace años de la demencia de la vida social contemporánea constatable en la coexistencia espacio-temporal de asuntos cuya identidad prosigue lógicas paralelas irreconciliables para la razón. El observador que se detenga, respire profundo en medio del tráfago y quiera sentir lo que sucede a su alrededor sólo percibirá un contrapunto bestiale alla mente:

Como bien afirman los pragmáticos, no hay manera de distinguir ya la verdad de la banalidad: hoy coexisten en un mismo plano indiferenciado el tetramorfo y el brontosaurio, la eucaristía y el photoshop, la revolución y los comics manga porno, el apocalipsis y la tarifa plana, los microcréditos y el tokonoma y la virgen del pino y el gin tonic con bombay y el tao te ching y la piedra rosetta, pin pan pun, bocadillo de atún y el g20 y su puta madre, con perdón, y los buenos y los malos y el blue tooth y las clarisas descalzas y el reggaeton y frank o. gehry, jackie chan, koffi annan y ban-ki moon y adolfo domínguez, la mandorla mística, el dulce de leche y el menú big mac y el padrenuestro, la play station y el concierto para violín de alban berg. Y sobre todo, internet, la posmodernidad y el calvinismo. Y el embutido ibérico, que es delicioso. Y lola flores. Y el pasado y el futuro. Y la pantoja en su cárcel de amor, la poesía y el genoma. Y el progreso. Por delante y por detrás. El chorizo. El donut: la clave.

(Graham de la Cruz: Van a por nosotros)

Nadie puede discutir ya la alienación en que nos movemos. Y nadie lo puede discutir precisamente a causa de la alienación. Cada loco con su tema. Comprimidos en un mundo cada vez más pequeño, adoptamos la estrategia del autismo para no empegostarnos con los problemas o el dolor de los demás, que nos quedan demasiado cerca.

A todo esto, se habla en las noticias de los avances y retrocesos de la crisis, parece que sí, que ya remite, no, no remite, remite un poco, ¿remite? remite, no, nunca habíamos estado peor desde hace cuarenta años, pero ya, Trichet dice que ya ve signos positivos, más y más despidos, los bancos que no sueltan una perra, Santa Rita Rita, lo que se da no se quita, ahora tenemos dinerito público, pero no se lo vamos a prestar a nadie, jajajá, a joderse, primos, no está el horno para bollos, el dinero "no llega a las familias", ¿cómo va a llegar, si el gobierno se lo ha dado a los bancos? A los mismos que han generado esta crisis. Hacen falta medidas, una reforma, una refundación del capitalismo, etc. La verdad es que no sé muy bien lo que está pasando. La Revolución desde luego, parece que no llega. El rey Baltasar ha enseñado pronto su rabo blanco y ahora dice que no, que Guantánamo no se cierra, no, we can´t -sorry-, los tribunales militares son una institución muy arraigada en la historia de USA y no se pueden clausurar así como así, y tampoco se va a investigar el tema de las torturas ni se van a señalar responsables ni se van a mostrar más imágenes como aquellas horrendas de la prisión de Abu Ghraib, porque no le hacen bien al país ni le hacen bien a nadie y yo estoy fatal de mi úlcera. Ahora me arrepiento de haber comido tanto codillo durante toda mi vida. El codillo está muy rico. Una amiga me dijo hace poco: "no conozco a nadie a quien no le guste el codillo". El codillo, bien cocinado, con su buena guarnición de papas sancochadas y salsita, es una delicia. Pero comer demasiado codillo acaba dañando el estómago y es entonces cuando finalmente contraes la gripe porcina, también llamada influenza del cerdo, que cursa con tos, dolor de huesos, dificultades respiratorias y unas cagaleras que te vas por las patas pabajo. ¿De dónde salió la gripe del cerdo, ahora oportunamente rebautizada como dolencia gripal porcina del cerdo, o también fiebre del verraco porcino y cerdo, o simplemente cerdada porcina del cerdo? Nadie lo sabe. Se dice que de la caca del cerdo industrial que se consume all around the world, el cerdo global, que vive hacinado con sus congéneres en medio de su propia mierda, atiborrado de pienso sintético y antibióticos. O de un laboratorio de la CIA. El otro día oí el argumento de que se trata de un nuevo plan para reducir parados. Probablemente alguna farmacéutica esté también por ahí metida. Desde luego, es una buena manera de hacer que la gente no piense en los despidos masivos. Vale, estás despedido y en verano se te acaba el paro, pero no te quejes, que al menos no tienes la gripe del cerdo porcino.

Son muchas las preguntas que se agolpan a borbotones a boca de alma y una inteligencia humilde no se atreve a formular respuestas. La Revolución.

No podemos dejar de recordar aquí a Enric Durán, que continúa en prisión "preventiva" en la cárcel de Can Brians en Martorell (Enric Duran. Apdo. de correos 1000. 08760. Martorell).

Tenemos que montarla como siempre que se monta algo, desde abajo, por aquello de la gravedad. Si no contamos con la gravedad, nos arriesgamos a dispersarnos en la heterotopía radical, contrapunto bestiale alla mente, cada loco con su tema, pin pan pun, bocadillo de atún.

Por lo demás, estoy confundido.

http://www.youtube.com/watch?v=xuHLpR-8A4o





viernes 10 de abril de 2009

Que no, que no

¡No, no, no! ¡A todo, no!
Natan



La negatividad subsiste entre nosotros como una actitud arraigada en la crítica pero denostada por sus innegables daños para la afectividad del individuo. El negador es confundido a menudo con el amargado, y ciertamente, a menudo, el negador es un amargado. Confrontado con el todo y sufriendo en carne el nihilismo contemporáneo ("el todo es lo no verdadero", dirá Adorno), el negador siente la violencia que el todo ejerce sobre la realidad y sobre su propio cuerpo pensante y se da a la batalla y al progresivo desgaste emocional a tumba abierta, mientras el cuerpo aguanta. Porque frente a la violencia del todo que le circunda, el negador opone la violencia de su propia razón dejando en medio al cuerpo, que queda así aplastado entre las dos fuerzas en litigio.

La negación requiere de una instancia trascendente en la medida en que necesita salir de lo dado hacia un territorio libre desde el cual elaborar la crítica. Este territorio no está condicionado por las premisas del todo, las premisas del mundo dado, del espacio-tiempo del capital en nuestro caso. La negación pone el mundo en suspenso y denuncia un orden dañino.

Que el orden del todo es dañino es evidente en su preformatividad darwinista. En su generación de modelos "aptos" para la vida y en el rechazo y condena de los "ineptos", en sus reclamos publicitarios y en la selección de los ganadores de la feria y el desprecio hacia los perdedores, aquellos que no cuentan en la construcción de la gran narrativa histórica de avance y progreso, se aprecia permanentemente la estela de sufrimiento y enfermedad que va dejando en las vidas particulares.

Ahora bien, el negador no siempre puede mantener la mirada al todo. En la contienda, el negador tiene todas las de perder, y efectivamente, perderá, porque no se puede vencer el todo del que uno forma parte. Pero la conciencia no forma parte completa del todo, sino que excede el todo por el lado de la mortalidad, la no-identidad de la conciencia con el todo forma la última y única trinchera desde la que el negador presenta su batalla perdida, perdido él mismo en la esperanza de una armonía que no llegará, alimentado por una fe de la que nada sabe.
La contradicción es un equilibrio difícil de mantener. El pensar-contra-uno-mismo se cobra el precio de la enfermedad. Aquí y ahora, nosotros, pequeños fascistas con mayor o menor grado de conciencia, partícipes y beneficiarios del ciego régimen de explotación universal que va consumiendo la vida del mundo, hemos de aprender a recomponer unos lazos sociales rotos por la contractualidad mercantil. Las alternativas aún no están construidas, pero el mundo se mueve.


jueves 19 de marzo de 2009

El perro

El perro es el mejor amigo del hombre. El perro es fiel y da la vida por aquel a quien quiere. El perro es un animal capaz de una infinita ternura para con el hombre y la mujer, la niña y el niño, el abuelo y la abuela. Compañero fiel del humano desde que el mundo es mundo, el hombre ha hecho al perro a su imagen y semejanza. El perro, como el hombre y con el hombre, ha devenido históricamente. A mí me gustan mucho los perros. Pero todos sabemos que un perro, en manos desaprensivas, puede convertirse fácilmente en una máquina de matar. Y hemos de aclarar que ello no resulta demasiado grave si el perro en cuestión es un chihuahua o un pequinés. Tampoco debe preocuparnos en el caso de un caniche, un carlino o un yorkshire. El lulú de Pomerania, por muy furioso que esté, no podrá jamás zaherirnos más arriba de las canillas. Pero la cosa es bien distinta si el animal azuzado por una mano asesina es de mayor tonelaje: tal es el caso del rottweiler, el dobermann o el agente antidisturbios.




Tengo mi infancia asociada a la imagen del perro labrador, inteligente can de la familia del terranova, perros de tierras frías que han acompañado al humano en sus tareas de pesca y cobro de caza a lo largo de los siglos. Me viene a la mente también el border collie de la montañosa Escocia, que es un prodigioso caso de simbiosis del animal con la actividad del pastoreo de ovejas: son famosos los concursos en los que amo y perro demuestran una asombrosa compenetración y una complicidad libre de toda culpa o morbo alguno. Y qué decir del inefable San Bernardo, legendario auxilio de alpinistas tras los aludes en los Alpes de la nieve eterna, imagen del Deus ex Machina, con su barrilete de licor al cuello. Ha tenido buena publicidad, hay que decirlo. Pero ninguna de estas virtudes he observado en el agente antidisturbios.






A la muerte de su perro Botswain, un fiel terranova de enormes ojos pardos, Byron hizo esculpir una lápida en mármol de Carrara donde quiso que figurara el siguiente epitafio:


“Aquí reposan los restos de un ser

que poseyó la belleza sin la vanidad,

la fuerza sin la insolencia,

el valor sin la ferocidad

y todas las virtudes de un hombre,

sin ninguno de sus vicios”.




Quizás exagerara, pero lo cierto es que nada de todo esto puede atribuirse al agente antidisturbios sin faltar gravemente a la verdad, porque del mismo modo que del feroz dobermann se dijo durante un tiempo que el estrechamiento progresivo de su cráneo durante el desarrollo enloquecía al animal y lo volvía agresivo, igualmente podría aventurarse que el casco de los antidisturbios les disturba el cerebelo, les perturba el seno del hipotálamo y les masturba el ano por efecto somático, cuando al blandir la porra se yerguen por fin erectos y en vez de sentir alegría sienten rabia.








En la feliz Barcelona, ciutat del disseny y paradigma de la tolerancia y el buenrollismo, se ha producido el pasado miércoles 18 de marzo un atentado escandaloso contra la integridad y dignidad de los "ciudadanos" (no somos sino súbditos, a ver si nos va quedando claro) por parte de los cuerpos antidisturbios de la policía autonómica del gobierno catalán, los famossos d' esquadra. Un viaje al pasado, un buen viaje con la porra en la cabeza y, sobre todo, en las articulaciones, hasta los tiempos del caudillo, esa ha sido la impresión unánime de los observadores más cautos. Los señores agentes han blandido sus porras y han dado tiros al aire, se han ido calentando como jauría soliviantada por la carnaza y han entrado a dar, a diestro y siniestro, a cuanto se moviera o diera muestras de vida inteligente. Y después, persecusión por las calles de Barcelona, posa't guapa. A medio día y por la noche, doble turno de hostias. Por el día pumba pumba, por la noche chachachá. Corriendo con las porras al aire, disfrazados de X-Men, el casco impidiendo todo razonamiento y el escudo del Capitán América para protegerse de los argumentos, han ido a dar. No les interesa el diálogo, vienen a dar. Cumplen órdenes y canalizan sus instintos a través de estas órdenes, la orden se va concretando a través de la cadena de mando, a través de la correa del dobermann y surge finalmente en la realidad como golpe de porra en las rodillas, para que aprendas, mamarracho, y otro golpe más y si te vas al suelo te piso la cara. Que pasa un abuelo y le increpa, pues leña al abuelo, qué se va a creer el viejales; que una familia con tres niños les dice media palabra, pues se bajan todos del furgón y leña a la familia, sobre todo si no son de aquí.





A mí mismo me suena exagerado, pero no lo es. La carga contra los estudiantes se ha extendido al resto de la sociedad como preludio de unos tiempos que se avecinan aún más represivos: va a aumentar el descontento social rápidamente. Ya está aumentando. Aporrear a los fotógrafos y periodistas ha sido otra muestra del camino elegido. Así como la pasividad del representante político a cuyo cargo está la actuación de la policía, como si dijera: "ellos sabrán lo que han de hacer en estos casos". Pues han demostrado lo que saben hacer. Porra, porra, porra de perro con la porra, el perro blandiendo la porra, frotándose la porra, el perro a las órdenes del perro a las órdenes del orden del capital, en la Barcelona tolerante, la Barcelona de pasado olvidado, la ciudad recauchutada, la ciudad mentirosa.






La coincidencia de los actos de violencia callejera producidos por la actuación policial con la detención de Enric Durán en la misma Universitat de Barcelona la tarde anterior arrojan luz sobre el nivel de actividad policial en contra de los movimientos que plantan cara de manera pacífica para hacer frente a la actual situación política y social, que cada vez se va a poner peor.


La vuelta de Enric ha venido acompañada de un nuevo número de "Crisi", que puede leerse íntegro en varios idiomas en la siguiente dirección:





Por lo que respecta a los perros, poco puede añadirse. No dejamos de saber con quién nos la jugamos. Las agresiones son continuas y se hace evidente la necesidad del bozal.